información
¡No arriesgue la salud de sus hijos ni la suya! - Los fundamentos
de la protección solar
¿Por qué la protección solar es fundamental?
¿Qué es la radiación UV (ultravioleta) y por qué es peligrosa?
¿Qué significan las abreviaturas SPF y UPF? ¿Qué significa AS/NZS
4399:1996?
¿Cómo saber si la radiación ultravioleta es peligrosa donde vivo,
donde mis hijos juegan, donde voy de vacaciones,…?
¿Por qué el riesgo es mayor para los niños? ¿Cómo puedo protegerlos?
He leído toda la información que proponéis, incluso he comprador
una de vuestras prendas Littleish. ¿Hay algo más que debo saber?
¿Por qué la protección solar es fundamental?
Hasta hace no mucho, tomar el sol mientras que se realizan actividades
al aire libre o simplemente en la playa o la piscina, se percibía
como un signo de salud. Incluso hoy los que presumen de un moreno
intenso consideran su aspecto más a la moda, más favorecedor y más
saludable que el de una persona que no está morena. ¡Pero en realidad,
la piel se pone morena en reacción a una agresión externa! Es un
mecanismo de defensa.
El cuerpo humano necesita una pequeña cantidad de luz solar para
poder producir vitaminas D1 y D2 (importantes para la formación
de los huesos). Se trata de muy pequeñas dosis que nada tienen que
ver con una exposición al sol intensiva para “ponerse moreno”. Nuestra
piel no es capaz de soportar los efectos nocivos de los rayos ultravioleta
(UV) a largo plazo. Estudios científicos recientes demuestran claramente
numerosos efectos con serio peligro para la salud como por ejemplo
el envejecimiento prematuro de la piel, cáncer de piel o cataratas
en los ojos. La prudencia es por tanto fundamental y protegerse
del sol habitualmente es una necesidad para poder garantizar la
salud y el bienestar de toda la familia.
¿Qué es la radiación UV (ultravioleta) y por qué es peligrosa?
Entre los múltiples tipos de radiación emitidas por el sol, las
que alcanzan la tierra son principalmente la luz visible y los rayos
infrarrojos (responsables del calor). Hay un tipo de radiación que
no podemos sentir ni ver: lo rayos ultravioletas (UVR). El ozono
de la atmósfera absorbe una gran parte de los peligrosos rayos ultravioletas
antes de que llegue a la superficie de la tierra. Esta radiación
mantiene sin embargo suficiente fuerza para provocar quemaduras
en nuestra piel u otros problemas de salud.
A medida que la capa de ozono se debilita, las radiaciones UVA (ondas
largas) y UVB (ondas cortas) son cada vez más peligrosas para el
ser humano. Este fenómeno es más drástico en lugares como Australia
y Nueva Zelanda donde, debido a su situación geográfica con respecto
al agujero de ozono en la estratosfera, la gente ha tenido que cambiar
sus hábitos de vida y su modo de disfrutar del aire libre. Las numerosas
campañas de salud pública australianas abordan el tema desde hace
años. Todo el mundo debe ser consciente de los riesgos que los rayos
ultravioletas suponen para la salud.
Las radiaciones solares UVA y UVB penetran en la piel dañando las
células y causando daños visibles (lunares, pecas, quemaduras) e
invisibles que nuestro cuerpo puede reparar sólo parcialmente. Parte
del daño causado a las células se acumula año tras año a lo largo
de nuestras vidas y tendrá diferentes manifestaciones: arrugas,
manchas cutáneas e incluso cáncer de piel. Incluso nuestro sistema
inmunitario se ve debilitado por las exposiciones intensivas a los
rayos UV (p.ej. las infecciones debidas al herpes simplex ocurren
con mayor frecuencia durante unas vacaciones en la playa o en la
montaña donde las radiaciones ultravioletas alcanzan sus niveles
máximos).
¿Qué significan las abreviaturas SPF y UPF? ¿Qué significa AS/NZS
4399:1996?
Puede parecer complicado, pero no lo es y además puede ayudarte
a decidir el tipo de protección solar que te conviene.
El SPF o FPS (Factor de Protección Solar) se refiere al filtro
solar (lociones, geles, sticks, sprays, etc.) e indica el tiempo
de exposición al sol sin riesgo de quemadura. Los tests de filtros
solares se realizan mediante pruebas en voluntarios, midiendo las
radiaciones ultravioletas según el enrojecimiento de la piel. Cuanto
mayor es el FPS, mayor es la protección. Los FPS europeos van del
2 al 60. La elección del factor de protección viene esencialmente
determinado por el tipo de piel (además de por el tipo de actividad
a realizar y el tiempo de exposición previsto). Los científicos
distinguen 4 tipos de piel:
Tipo I – piel muy clara / pelo pelirrojo / ojos azul o verde
à puede permanecer 5-10 minutos al sol a mediodía sin quemarse (sin
protección alguna)
Tipo II – piel clara / pelo rubio - castaño / ojos gris o
marrón à 10-20 minutos de exposición a mediodía sin quemarse (sin
protección)
Tipo III – piel Moreno claro / pelo rubio oscuro - castaño
/ ojos gris o marrón à 20-30 minutos de exposición a mediodía sin
quemarse (sin protección)
Tipo IV – piel morena / pelo castaño oscuro - negro / ojos
marrones à 45 minutos de exposición a mediodía sin quemarse (sin
protección)
Por ejemplo, utilizar un filtro solar FPS 15 proporciona a una persona
de piel clara (Tipo II) que se quema normalmente en 20 minutos,
una tolerancia de 15 veces 20 minutos, es decir, 300 minutos.
Los dermatólogos aconsejan utilizar al menos un filtro solar FPS
15+ y es primordial aplicarlo cada 2 horas incluso si está nublado.
Cuando se transpira es necesario aplicar la crema con mayor frecuencia.
¡No lo olvides si haces deporte!
Un filtro solar que proteja tanto de los rayos UVA que de los UVB
es indispensable. Pero hay otros elementos que pueden ayudarte a
protegerte a ti mismo y a tu familia: el UPF o FPU (Factor de
Protección Ultravioleta) es el equivalente del FPS pero aplicado
únicamente a las prendas de vestir.
El FPU indica, en un tejido, el nivel de protección de los rayos
ultravioletas y te permite elegir las prendas más adecuadas para
proteger tu piel. El FPU de una prenda depende de los rayos ultravioletas
que atraviesan el tejido. Hay 9 niveles FPU:
15 y 20 proporcionan una protección buena, bloqueando entre 93.3%
y 95.8% de rayos UV
25, 30 y 35 proporcionan una protección muy buena, bloqueando entre
95.9% y 97.4% de rayos UV 40, 45 y 50 proporcionan una protección
excelente, bloqueando más del 97.5% de rayos UV Los tejidos con
un nivel mayor a 50 reciben el nivel 50+ y garantizan una protección
excelente. La línea de baño Littleish pertenecen a esta categoría.
El sistema de FPU se ha desarrollado en Australia por ARPANSA,
la Agencia Nuclear y de Protección de la Radiación Australiana (Australian
Radiation Protection and Nuclear Agency). ARPANSA (una agencia gubernamental)
desarrolló en 1996 un estándar FPU junto con los métodos de pruebas
utilizados para determinar el nivel de un tejido:
Australian/New Zealand standard AS/NZS 4399:1996.
Este estándar australiano-neozelandés tiene reconocimiento internacional.
¿Cómo saber si la radiación ultravioleta es peligrosa donde
vivo, donde voy de vacaciones,…?
Es de lo más habitual consultar las previsiones meteorológicas en
el periódico, la radio, los telediarios o en Internet. Existe también
otro tipo de previsiones de cuya existencia quizá no hayas oído
hablar y que, sin embargo, pueden resultar muy prácticas a la hora
de elegir el uso de un filtro/protección solar u otro.
Es el UVI o IUV (Índice Global Solar Ultravioleta) y mide
la intensidad de las radiaciones ultravioletas con efecto en la
piel humana a nivel de la superficie terrestre. Este índice fue
desarrollado en 1995 por la Organización Mundial de la Salud (OMS)
en colaboración con el Programa Medioambiental de las Naciones Unidas
(UNEP), la Organización Mundial de Meteorología (WMO), la Comisión
Internacional de la Protección contra las Radiaciones No-Ionizantes
(ICNIRP) y la Oficina Alemana de la Protección contra la Radiación
(Bundesamt fuer Strahlenschutz, BfS). El objetivo fue el desarrollo
de un índice para informar y alertar a todo el mundo de los efectos
de las radiaciones solares y de la importancia del uso de protectores
solares.
Ni que decir tiene que estas organizaciones internacionales no habrían
invertido tiempo, energía y presupuesto en semejante desarrollo
si los efectos de los rayos solares no fueran realmente nocivos
para la salud y si no fuera un elemento importante a tener en cuenta
a nivel mundial.
Los valores del Índice UV varían entre 0 por la noche y 11+ en las
zonas tropicales y en zonas de alta montaña con cielo despejado.
A medida que el valor del Índice UV aumenta, mayor es el daño que
los rayos UVA y UVB pueden ocasionar a nuestra piel y nuestros ojos
y menor es el tiempo posible de exposición al sol sin lesiones.
Los niveles de radiación UV varían a lo largo del día, alcanzando
su cenit a mediodía en verano (no en las zonas tropicales). Mediodía
solar = mediodía local – 2h. Cuanto más alto esté el sol, más intensos
son los rayos solares.
En los países cercanos al ecuador, el Índice UV puede alcanzar niveles
de hasta 20 (11+ = “exposición extremadamente alta”). Los valores
en zonas más al norte como Gran Bretaña y Alemania rara vez superan
los 7 (“exposición elevada”) a 8 puntos (“exposición muy elevada”).
Por regla general el índice se sitúa entre 3 y 5 puntos (“exposición
moderada”). ¡Según la OMS este nivel requiere también el uso de
un filtro solar!
Los niveles de radiación UV pueden resultar sorprendentemente elevados
incluso con cielo cubierto. En zonas mediterráneas, por ejemplo,
el nivel varía normalmente entre 9 y 10 puntos: ¡la segunda categoría
más peligrosa!
En muchos países, el índice UV se anuncia junto con las previsiones
meteorológicas en los diferentes medios de comunicación. Seguro
que algún periódico, radio o cadena de televisión lo indica en tu
región. Si no, puedes consultarlo en Internet a través del servicio
meteorológico nacional.
¿Por qué el riesgo es mayor para los niños? ¿Cómo puedo protegerlos?
A nadie se le ocurre hoy en día llevar a su hijo en el coche
sin la silla obligatoria o sin cinturón de seguridad… ¡Es imprescindible
acostumbrarse aplicar el mismo rigor en lo que al uso de filtros
solares se refiere cuando juegan en la playa, en la piscina o en
el parque!
Se estima que entre el 50% y el 80% de la exposición solar total
en la vida de una persona se realiza antes de los 18 años.
La piel de los niños y bebés (al menos hasta los 6 años) es extremadamente
fina y sensible y no ha desarrollado aún los mecanismos de protección
necesarios contra los rayos UV; sus cuerpos no son aún capaces de
producir melanina en cantidad suficiente. Los niños de menos de
3 años no deben tomar el sol.
La piel de los más pequeños no puede reparar aún los daños causados
por los rayos UV. Las quemaduras del sol en la piel infantil duplican
la probabilidad de desarrollar un cáncer de piel en el futuro.
¡Está en tus manos: el uso frecuente de filtros y de protección
solar durante la infancia puede reducir el riesgo de hasta un 80%!
¡No lo dudes más!
Para empezar, evita totalmente que los niños de menos de 6 años
tomen el sol. Utiliza una sombrilla en su cochecito o silla de paseo.
Puedes utilizar también el Chal Littleish (protección FPU 50+).
Cúbrelos con prendas que los protejan.
Puedes utilizar filtros solares en los niños de más de 6 años, pero
asegúrate de que tengan un factor de protección elevado (al menos
FPS 15+; lo ideal es un FPS 30+). Aplícalo diariamente y renueva
la aplicación cada 2 horas o después del baño, después de haber
sudado,…
Una regla de oro: evitar la exposición a mediodía y en las
horas de máxima radiación. Ponerse a la sombra puede ser
una buena alternativa. A estas horas los rayos solares alcanzan
la tierra con mayor fuerza. Una idea fácil de explicar a los niños:
“mira tu sombra; cuando sea más pequeña que tu, ponte a la sombra”
Aunque pueda parecer contradictorio, cuando tus hijos estén jugando
bajo el sol, no los desvistas, cúbrelos son ropa ligera y
que cubra brazos y piernas. La ropa es el mejor medio de protegerlos
de los rayos UV.
Cuando tus hijos estén jugando en la playa no olvides que la arena
refleja hasta un 25% de los rayos UV y que, bajo el agua, a ½ metro
de profundidad, los rayos penetran y conservan aún un 40% de su
intensidad. Así que las prendas con protección FPU son esenciales
en la playa, en el mar y en la piscina. Littleish dispone de una
completa línea de baño en tejido con protección solar FPU. Consulta
nuestros productos.
Por último, no olvides proteger la cabeza y lo ojos. La cabeza de
los niños es una zona muy sensible a los efectos del sol. La insolaciones
no son raras en los niños. Un sombrero de ala ancha o una buena
visera pueden ayudarte a proteger la cabeza, la cara, las orejas
y la parte posterior del cuello. Littleish comercializa prácticas
viseras que no estorbarán a tus hijos mientras juegan.
Las gafas de sol deben bloquear 99% a 100% de los rayos UVA y UVB.
El sol puede provocar daños irreparables en los ojos (cataratas).
Te resumimos los 5 elementos claves a retener:
Utiliza ropa con protección solar
Aplica un filtro protector con FPS 15+ como mínimo
Ponte un sombrero que proteja la cara, el cuello, las orejas y la
cabeza
Ponte a la sombra
Usa gafas de sol
Es cuestión de costumbre. Los niños responden mucho mejor cuando
se les enseña con el ejemplo.
¿Por qué el riesgo es mayor para los niños? ¿Cómo puedo protegerlos?
Piensas quizá que todos los tejidos frenan los rayos UV, cualquier
camiseta, bermuda o bañador protege de los UVA y UVB. Las cosas
no son tan simples. Te lo explicamos.
Cuanto más tupido es el tejido, mejor protección UV proporciona.
Si, al ponerlo al trasluz, deja pasar la luz, entonces dejará también
pasar los rayos UV fácilmente. Además los tejidos secos protegen
más y mejor que los tejidos húmedos. Pero atención 1/3 de las prendas
corrientes proporcionan una protección inferior a 30 y algunas camisetas
básicas menos de 10.
La mayoría de la gente elije prendas de algodón en verano porque
es un tejido natural y deja respirar la piel. Sin embargo, las prendas
de algodón puro no son las más adecuadas para protegernos de los
rayos UV ya que no absorben los rayos UVB suficientemente.
Los tejidos sintéticos de poliéster son más eficaces ante los
rayos ultravioletas. Es por ello que nuestra línea de baño Littleish
está hecha de un poliéster especial fabricado por el líder mundial
en la fabricación de tejidos inteligentes anti-UV. Se suele decir
que el poliéster no tiene un contacto agradable y que hace transpirar;
sin embargo, la fibra inteligente que utilizamos en Littleish garantiza
la protección solar además de ser ligera y agradable. La protección
queda garantizada incluso bajo el agua y cuando la prenda está húmeda.
Cuando compres una prenda con protección solar, verifica en la etiqueta
el nivel FPU (Factor de Protección UV). El FPU desarrollado
por la ARPANSA
(la Agencia Nuclear y de Protección de la Radiación Australiana)
utiliza el estándar australiano/neozelandés AS/NZS 4399:1996. El
FPU indica el nivel de protección a los rayos UV de la prenda. Un
factor de 40 o mayor garantiza una protección “excelente”. Las prendas
Littleish tienen un factor FPU de 50+.
A veces, los tejidos con protección solar están además tratados
con agentes químicos que absorben los rayos UV para mejorar el factor
FPU (sobre todo en los tejidos a base de algodón, sin resistencia
natural a los rayos UV). Littleish NO añade productos químicos a
sus prendas (no sería lógico de nuestra parte intentar proteger
del sol la piel infantil al mismo tiempo que utilizamos productos
químicos que la pueden dañar). La línea de baño Littleish está realizada
en poliéster y responde a la normativa Oeko-Tex Standard 100
[link with www.oeko-tex.com] (certificación global para productos
textiles)
Los productos que Littleish utiliza NO contienen substancias prohibidas
(p.ej. tintes cancerígenos) o reguladas por distintas leyes (p.ej.
formaldehídos, suavizantes) ni productos químicos que se saben nocivos
pero no están aún regulados (p.ej. pesticidas). Realizamos también
pruebas en lo que a la estabilidad de los colores y la compatibilidad
con el PH-neutro de la piel se refiere para evitar alergias e irritaciones.
He leído toda la información que proponéis, incluso he comprado
una de vuestras prendas Littleish. ¿Qué más debo saber?
Protege a tu hijo utilizando un filtro solar en aquellas zonas que
no queden cubiertas por la ropa (manos, pies, cara, etc.). No extiendas
crema bajo tu Littleish, es innecesario y podría dañar la prenda.
Evita aplicar crema solar sobre tu Littleish. Te aconsejamos
utilizar cremas o geles en lugar de sprays, difíciles de controlar.
Cuida la prendas Littleish y sigue los consejos de lavado. A la
hora de lavar tu Littleish, utiliza el detergente que utilizas para
la lana y utiliza el programa de prendas delicadas en tu lavadora.
Aclara bien las prendas y exprímelas con suavidad. Ponlas a secar
a plano. No las pongas a secar al sol (no, no es broma: el mejor
lugar para tu hijo y su Littleish es la sombra).
Siguiendo estas instrucciones básicas, tu Littleish se mantendrá
en perfecto estado y durará, ¡al menos un par de veranos!
